Ruta Gacía 1:» La Cañailla»

Plaza Gacía Alto

Hemos elaborado un mapa de la ruta que realizamos por las diferentes zonas de cultivo que tiene mi familia.  En primer lugar, he señalado diferentes puntos de interés que iré desarrollando a continuación.

Relataré el recorrido que hicimos y, en segundo lugar, aclararé los diferentes símbolos y marcaciones que hay en el mapa con ayuda de fotografías y descripciones detalladas.

Antes de ir «al grano», quiero destacar que mi madre nos acompañó durante todo el recorrido. Tiene 74 años y es asmática. Por lo tanto, esto no significa que cualquier persona de 70 años pueda hacer el recorrido. De hecho, mi madre está hecha un «ovejo» y se nota que se ha criado en el campo (en la subida lo pasó mal por el asma). Evidentemente, tomándose el recorrido con tranquilidad y yendo bien preparado, cualquier persona sin práctica en trekking puede realizarlo.

Si nunca habéis estado en esta pedanía, sólo con poner «Gacía Bajo» en Google maps os saldrá la ubicación.

De esta forma, el buscador os llevará a un cruce donde habrá un cartel con el nombre de la pedanía.

A la izquierda hay un grupo de casas y chalets llamado el Collaico (también pertenece a Gacía Bajo). No obstante, nosotros giraríamos a la derecha y llegaríamos a un grupo de casas donde nos encontraríamos con la plaza de la iglesia y un parque infantil. Por consiguiente, desde aquí sería nuestra salida o inicio de la ruta a pie.

No olvidéis aparcar el coche en una zona donde no estorbe, ya que, la pedanía apenas tiene aparcamientos.

Con todo esto, vamos a comenzar:

Punto 1:

Iniciaríamos nuestra travesía en dirección a Royo Morera (Turre). En dirección este pasaríamos  por una enorme vivienda y seguidamente,  bajaríamos una leve cuesta. Saliendo de la pedanía llegaríamos a otro cruce donde veremos la dirección Royo Morera (derecha).

Punto 2:

Después de una ligera bajada hasta una rambla, iniciaremos un ascenso que no parará hasta llegar a nuestro destino «La Cañailla».

A la zona de almendros viejos que se empieza a ver a ambos lados se le denomina La Capellanía.

Punto 3:

Siguiendo con nuestra ascensión, a la derecha, nos encontraríamos con unas plantas raras que no había visto nunca. Son las llamadas phelypaea o jopo amarillo. Es una planta parasitaria u hospedante, de hecho, no realiza la fotosíntesis. El jopo introduce sus raíces en otras plantas hasta localizar su floema para absorber la savia.

Puntos 4 y 5: Seguiremos con nuestra ascensión hasta llegar a un desvío a la izquierda. Ahora será el momento ideal para quitar los tacos de asfalto a nuestros bastones de trekking.

Punto 6: En el camino de tierra las cuestas serán cada vez más pronunciadas, razón de ello es que las vistas mejorarán.

Se podrá disfrutar de unas vistas panorámicas de Gacía Alto y Gacía Bajo.

Con todo esto, en la foto que he subido, tomaremos como referencia un cortijo que se encuentra en medio de las dos Gacías, es el cortijo de «Los Mañas» (más adelante os diré el por qué)

Puntos 7,8 y 9: Cortijo La Peñica Blanca

Seguidamente, tomaremos un cruce a la izquierda y continuaremos nuestra subida rodeados de almendros. Es entonces, cuando empezaremos a vislumbrar un gran árbol, «un eucalipto» y un cortijo en ruinas. Se trata de la Peñica Blanca, son las ruinas de un cortijo de gran importancia para mi familia y otras familias de la comarca. 

En realidad, el Cortijo la Peñica Blanca cuenta con mucha historia. Se encuentra custodiado por un gran eucalipto centenario, el cual, décadas atrás fue cortado, pero aún así, rebrotó con más fuerza. El cortijo debe su nombre a una gran piedra blanca que se yergue sobre un barranco para su disfrute eterno de unas vistas envidiables.

Dejando atrás el Cortijo la Peñica Blanca y con unos pequeños algarrobos que se hacen paso en el tiempo, empezaremos a introducirnos en un paisaje más frondoso y abundante, con una gran variedad de romerales, albaidas, malvas reales silvestres, etc. y con un constante bullicio a nuestro alrededor de abejas dispuestas a iniciar la abundante cosecha que les brinda el inicio de la primavera.

Punto 10: Conforme vamos siguiendo con nuestra ruta, solemos ver algunos cultivos de olivares creados y, parcialmente, abandonados por el hombre. Al igual que, entremezclándose con la vegetación, algunos acebuches y palmitos abriéndose paso.

Punto 11: En este punto llegamos a un cruce. Nuestra meta es llegar a «La Cañaílla».

Puntos 12 y 13:

Aquí tomamos la decisión de acortar camino en dirección recta (vamos, estilo «ovejo») cruzando una pequeña colina que teníamos por delante.

Es el tramo donde más sensación de peligro sentí «pensando en mi madre». Hay mucha vegetación y no existe senda alguna, los arbustos me llegan por la cintura ( apenas veo la cabeza de «mi Nadia»).

Con paciencia, y mirando bien donde poner los pies (sobre todo mi madre con ayuda de unos bastones) conseguimos cruzar la colina y llegar a «La Cañailla»).

Además, uno de estos olivos se encuentra abierto por la mitad (probablemente por la caída de un rayo) como si fuera a salir de su interior «David el Gnomo».

La Cañaílla es un antiguo terreno de labranza de mis abuelos, donde, con ayuda de las «bestias», solían sembrar trigo o forraje para los animales.

Reconoceréis la zona porque veréis un bancal con cuatro olivos.

En ella se encuentran numerosos restos de animales (sobre todo jabalíes). De hecho, es la ubicación perfecta para acampar, rodearse de la naturaleza y comerse el bocata de jamón.

Punto 14: Después de esta pequeña parada, llegamos a una balsa creada por el hombre para acumular agua y por consiguiente, servir de abrevadero para el ganado y animales salvajes.

La balsa parece natural porque probablemente se hizo solamente excavando y, gracias la alta impermeabilidad del terreno el agua se queda estancada y no se filtra.

Del mismo modo, justo enfrente se encuentra otra colina mucho más alta y con más vegetación.

Todo el bancal y el tramo hasta la cima de la colina es lo que denominamos «La Cañaílla». 

Puntos 15 y 16: Siguiendo con nuestra ruta, volveremos a coger la senda del camino, en dirección  Gacía Alto, iniciaremos un descenso que no finalizará hasta llegar a Gacía Bajo.

Puntos 17 y 18: Así mismo, el descenso será un poco pronunciado pero disfrutaremos de unas panorámicas espectaculares. Llegaremos al punto de control de un gaseoducto que pasa por la pedanía dirección Francia. Seguiremos con nuestro alegre ritmo (ayudados por la pendiente) y llegaremos al cruce de la carretera de la Pista de los Murtales.

Esta carretera nos llevará al único pulmón verde que queda en Sierra Cabrera.

Punto 19: Inmediatamente, dejando el cruce atrás, nos detendremos y a nuestra izquierda intentaremos buscar, en la lejanía, la referencia del cortijo «Los Mañas» (el mismo del punto 6). Es ahí, donde me dio cuenta de la distancia y parábola de nuestro recorrido.

Punto 20: Continuaremos con nuestra confortable bajada y nos detendremos a contemplar la enorme mansión semiderruida del antiguo terrateniente de Gacía Alto.

De igual forma, a su derecha se encuentra otro grupo de viviendas en ruinas que pertenecían a la servidumbre del terrateniente.

Puntos 21 y 22:

Con todo esto, al reanudar nuestra travesía, empezaremos a encarar Gacía Alto, vislumbrando su estampa. 

Conforme realizamos la bajada hacia la pedanía, nos llamará la atención una especie de plazoleta (estilo aljibe) con una cruz de hierro. Ésta se sitúa a nuestra derecha y se encuentra a las afueras del pueblo. De hecho, allí era donde antiguamente se hacía una misa en honor a las Fiestas de la Cruz  y, por consiguiente, donde los vecinos merendaban después de dicha misa.

Una vez que hemos pasado la cruz, llegaremos a las afueras de Gacía Alto.

Indagaremos por sus callejuelas blancas y tranquilos rincones, buscando su coqueta plaza.

Es una pedanía muy tranquila que, tiene ese «aire» de pueblo de montaña en pequeño.

Puntos 23 y 24: Así mismo, al salir de Gacía Alto, encararemos el final de nuestro trayecto por una pequeña carretera de asfalto. Seguidamente, pasaremos por dos corrales de ganado y vislumbraremos el paisaje de pequeñas explotaciones familiares, las cuales intentan mantener el pulso a la desertización que estamos sufriendo con el paso de los años.

Puntos 25 y 26: Seguidamente, nos encontraremos con un cruce, donde hay un cartel que nos marcará a la izquierda dirección Turre y Royo Morera (también podemos acceder a Gacía Bajo por donde realizamos la salida de la ruta), de frente iríamos al Collaíco, Gafarillos.

En principio, continuaremos nuestro trayecto sin desviarnos y, antes de iniciar una subida, nos encontraremos un pequeño caminito de tierra a nuestra derecha. Es el llamado Camino de la Noria.

Antes había una noria a la izquierda (ahora mismo se encuentra sellada), la cual proporcionaba agua potable a mi familia.

Pasaremos por debajo de un algarrobo centenario y no tardaremos en llegar a nuestro destino final, Gacía Bajo.

Puntos 27,28 y 29: Por último, una vez dentro de la pedanía buscaremos su plaza e iglesia (no será muy difícil). En realidad, para mí hace unos años  estaba más atractiva la plaza de la iglesia, no había parque y sí un enorme árbol custodiando la plaza y proporcionando sombra y aparcamiento, del que hoy carece esta pequeña pedanía.

Espero que disfrutéis de este trayecto. Para mí  publicarlo es algo muy especial, de esta forma dejo constancia de las raíces de mi familia y de cómo se abrieron paso por una época tan difícil y sacrificada.

Así mismo, no olvidéis que este recorrido es para que estéis en contacto con la naturaleza y, en consecuencia, respetando el patrimonio y a los habitantes de estas pedanías.

Otros lugares de interés: La Limera, Pista de los Murtales, Sierra Cabrera

Ruta Gacía 1:» La Cañailla»

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